jueves, 7 de marzo de 2013

Café, rosas y chocolates

Untitled, Barbara Kruger, 2010. Portada de la revista W
¿En qué se parece el paro cafetero al día de la mujer? En que su manejo por parte de la sociedad en general y de los medios de comunicación en particular termina generando estados masivos de falsa conciencia.

Me explico: sólo hace falta prender el televisor a las siete de la noche para que aparezca un busto parlante diciendo que por culpa de los cafeteros el país está comprometiendo su seguridad alimentaria, vial y financiera, y que los camioneros se les han unido y que han bloqueado las vías con el único fin de joder al resto del país. También se dice, eso sí al final del reportaje, que los pobres empresarios de nuestra gloriosa nación han perdido un potosí por culpa de esa mala gente. Valga decir que ese tipo de construcción noticiosa no es exclusivo de la huelga cafetera sino general a toda manifestación de desobediencia civil. Aquí, cualquiera que proteste, según RCN o Caracol, atenta contra el "bien común" y el "orden público". Como si tales cosas existiesen realmente en Colombia.

jueves, 28 de febrero de 2013

La "D" es muda


En Django no caben los juicios morales a los personajes sino solamente a uno mismo como espectador, que goza con esa mezcla explosiva de  violencia e ingenio cómico. 

La historia inicia con cuadro típicamente cuaresmal: un grupo de esclavos va cruzando el desierto hasta que aparece un Moisés alemán conduciendo un coche jalado por un caballo muy bien educado. Sobre el coche pende una muela que se contonea al compás de los baches del camino. A continuación, un monólogo magistral por parte del Dr. Shultz (el Moisés alemán) y por último fuego de pistolas y mucha sangre. Estamos ante "Django desencadenado", la más reciente película de Tarantino.

jueves, 31 de enero de 2013

Conectar los puntos

Connect the dots. Wikipedia.org
Por estos días de inicio de clases, de cuesta económica y de venta de cuadernos con portadas de Soho, suelo escuchar por los pasillos de la universidad en la que trabajo cuestionamientos por parte de los estudiantes sobre la validez y pertinencia de las materias de humanidades, denominadas por muchos de ellos e incluso por algunos profesores y decanos como "relleno" o "costuras". Escuchando a los estudiantes, parecería que tienen clarísimo hacia dónde quieren ir, y que lo que no suene a especialización disciplinar no hace sino distraerlos de su proyecto de vida.  Puede que los mismos profesores que dictamos estas cátedras nos hayamos encargado de convertirlas en espacios para el dogma filosófico. Puede que sí, pero lo que advierto es un problema de fondo con lo que significa para nosotros una buena educación.

viernes, 25 de enero de 2013

El genetista y los neardentales

George Church, National Academy of Engineering
Hace poco leí una entrevista del diario alemán Der Spiegel a George Church, pionero de la biología sintética y catedrático de genética de la Universidad de Harvard, en la que se le preguntaba sobre el presente y el futuro de la biotecnología y la clonación, así como de sus implicaciones éticas.

 La entrevista, que no tiene momento malo y que recomiendo leer, tocó un tema bastante interesante para quienes nos gusta imaginar futuros en los que la ciencia ficción se hace realidad: se le preguntó a Church sobre su proyecto de resucitar la especie Neardental, extinta hace más o menos 28.000 años. La respuesta del científico se podría resumir en los siguientes puntos: 
Recreación de un hombre de Neandertal por el fotógrafo Graham Ford. / Getty
Debo confesar que las ideas del profesor Church me suscitaron sentimientos encontrados. Por un lado, sería fantástico convivir con una especie humana extinta y luego resucitada. Por otro lado, me vienen a la mente imágenes hollywoodezcas de futuros distópicos tipo Matrix, Terminator, Jurassic Park, Yo-Robot o Battle Star Galláctica, que encienden las luces de alarma sobre lo que implicaría un mundo en el que la sociedad ha jugado a ser creadora de vida e inteligencia.

Este dilema que seguramente no soy el único en experimentar, se basa, a mi juicio, en que todas nuestras presuposiciones al respecto están informadas por una industria cultural que ha encontardo en el apocalípsis su género narrativo más rentable, o por religiones que han privilegiado el orden sobre el cambio social. Por ello no es casual que en occidente  Frankenstein sea un ícono del terror, o que nuestra historia sagrada inicie con relatos  como el de la expulsión del paraíso o la torre de Babel, en los que se castiga la pretensión del hombre de igualarse a Dios.  Por tanto, al sol de hoy, el dilema entre un mundo re-creado o no por el hombre no es tecnológico, pues de poderse se puede, sino ético y cultural. Esa es la parte complicada de todo esto.

Ello me lleva a pensar, entonces, que el problema real que aquí se plantea es que hemos vivido engañados: el nombre de nuestra especie no debería ser Homo Sapiens (o como me enseñaron en el colegio, Homo Sapiens Sapiens) pues lo de saber y pensar no es lo que nos caracteriza. Más bien, la denominación de nuestra especie debería ser Homo Faber, pues eso somos (y la historia lo demuestra): los que hacemos o fabricamos sin pensar en las consecuencias. Por eso mismo deberíamos resucitar todos los neardentales que sea posible, porque podemos hacerlo y, porque entre otras cosas, se ha demostrado que nuestros hermanos extintos tenían una capacidad craneal mayor que la nuestra y eran posiblemente más inteligentes que nosotros. De esa forma, la denominación "Homo Sapiens" podría cambiar de dueño y ser, ahí sí, verosímil.


jueves, 17 de enero de 2013

Viajar por Colombia o el arte de escalar montañas

Si las redes sociales son, como algunos lo aseguran, un espacio en el que la realidad se refleja con cierta precisión, entonces se podría concluir que en enero uno de los temas que ocupan nuestras charlas es el de los viajes vacacionales. Al respecto, abundan fotos, estados, trinos y comentarios. Ello no es un dato menor, teniendo en cuenta que en términos históricos los colombianos hemos sido flojos para cualquier aventura que vaya más allá de un paseo de olla y que nuestro país ha sido un destino poco atractivo para turistas extranjeros por cuenta de bombazos, secuestros y cordilleras casi insuperables que albergan caminos culebrezcos.

jueves, 6 de diciembre de 2012

¿Quo vadis, Petro?

En medio del vendaval noticioso que ha suscitado el lío de las basuras en Bogotá, ha pasado casi inadvertido un plagio de proporciones macondianas que la administración Petro llevó a cabo con respecto al tema del subsidio para estudiantes en las tarifas de Sistema Integrado de Transporte Público. Resulta que, tal y como lo reveló el martes pasado el noticiero CM&, en una nota titulada "Las cosas increíbles que a veces comente el alcalde Petro, de Bogotá", la Alcaldía presentó recientemente un proyecto para reducir, aproximadamente en un 30%, el costo del pasaje en el SITP a estudiantes de instituciones educativas oficiales de Bogotá. Lo escandaloso de todo ello, es que el texto de la propuesta es idéntico al presentado por el Consejal Nieves, del Polo Democrático, titulado proyecto de acuerdo N° 238 de 2012, y que fue desestimado por la misma Alcaldía y calificado como "no viable".

miércoles, 21 de noviembre de 2012

La Virgen de los Cayos

Gracias al Tribunal de La Haya, los periodistas de los grandes medios nacionales vuelven a tener oficio. A decir verdad, estos últimos meses no les habían sido muy favorables, teniéndose que conformar con chismes sobre las negociaciones FARC-Gobierno y con anti-noticias como la masacre de Santa Rosa de Osos, o el holocausto a cuentagotas en la Franja de Gaza. Digo anti-noticias porque, según uno de los pilares del periodismo contemporáneo, no es noticia que un perro muerda a un hombre, como sí lo es que un hombre muerda a un perro. En fin, que Santa Rosa de Osos y el holocausto palestino coinciden en generar una lástima que dura hasta que se pasa la página o se cambia de canal.